Jose Rodriguez Photography ©

Biografia

IMG_6508 copiaNací en Badalona una mañana de junio de 1971. Me críe en el seno de una familia inmigrante andaluza/extremeña muy humilde. Mi padre tenía dos trabajos para poder llegar a final de mes, vivíamos todos en un pequeño piso de 49 m2 en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona). Me eduqué en la escuela pública y desde pequeño supe el valor de las cosas. Mi padre y mi abuelo me daban una paga semanal, que debía administrar para comprar chuches cada día.

En 1982 mi padre dejó la comodidad del sueldo fijo en SEAT y montó su propio negocio, un bar de barrio. Allí, con 11 años, supe lo que era trabajar. Ayudé en lo que pude, aunque ese mundo no me acababa de gustar. Tal vez sea por eso que ni bebo ni fumo. Vi demasiada gente borracha en mi infancia.

En 1985, a los 14 años, repartía horchata y helados con un amigo de mi padre. Recorría Barcelona cada fin de semana, descubriendo todos sus rincones. Ese mismo año descubrí el mundo de la fotografía, gracias a un gran amigo de la familia, que tenía su estudio al lado del bar. Me fascinaba ver como Guillem manejaba aquellas pesadas cámaras y flashes, como hacia fotos de carnet, de bodas, de bautizos, de comuniones… Con él me fui a fotografiar el cometa Halley, que pasaba por aquí aquel año. Guillem me regalo una cámara, Yashica TL-Electro del 1972, que aún conservo y que funciona perfectamente. Despertó en mi esa afición que, por desgracia después estuvo dormida mucho tiempo. Las cámaras digitales, primero, y los móviles después, fueron los culpables de que dejase la fotografía analógica de lado, cambiándola por la comodidad de la inmediatez de tener las fotos en la pantalla.

A finales de los ‘80 trabajé de mensajero, después en una fábrica y en 1990 me fui al servicio militar. Me llevaron a Canarias, donde me libraba del servicio a los 8 días, por corto de vista. Al menos monté por primera vez en avión, y gratis. Fue un año interesante: Me compré una furgoneta y me hice transportista. Salió un trasporte urgente a Eindoven y nadie de la agencia se atrevía a ir tan lejos. Así que con mi vieja Mercedes MB90 y mis 19 años me fui a la aventura junto a un buen mapa de carreteras de Europa… ¡Siempre me gustaron los retos!

La década de los ‘90, estuvo marcada por dos acontecimientos importantes. Hasta 1993 trabajé en una empresa de ingeniería de carreteras, controlando la ejecución de las obras pero ese año, descubrí una de mis habilidades: vender. Además entré en un sector que empezaba a funcionar bien, el inmobiliario. Y fue el año de mi independencia me fui a vivir a Terrassa.

En 2004, junto con otros cuatro locos por los coches, fundé el Audi TT Club de España, un club que ahora cuenta con más de 200 socios y simpatizantes, Fui presidente los primeros 10 años. Rutas por toda España, grandes momentos compartidos y organización de eventos con Audi. ¡Una etapa maravillosa!

Hasta 2007 tuve una muy buena etapa y llegué en poco tiempo a gestionar equipos de ventas y dirigir la oficina central de una gran inmobiliaria.

Llegó la crisis y, como tantos otros profesionales del sector, me vi en la calle. Entonces llegué al sector tecnológico y del 2008 al 2011 estuve en dos empresas de software y contenidos interactivos.

Hice muchos contactos y uno de ellos, en 2011, me ofreció trabajar en África, en Guinea Ecuatorial como máximo responsable de una empresa española. Durante mi estancia, se modernizó la televisión, retransmitimos al mundo la Cumbre de la Unión Africana, se amplió el aeropuerto, construimos un peaje, 4 pasarelas peatonales y varios proyectos más. Llegué a tener a más de 70 personas a mi cargo allí. Conservo grandes amigos guineanos y seguimos en contacto.

Lamentablemente, en 2013 tuve que volver a España. Llegó la oportunidad de incorporarme a una empresa de producción audiovisual donde he estado hasta hace bien poco…

…hasta que tomé la decisión de centrarme en algo: Ese algo es la fotografía.

Tras tres meses alternando el trabajo en esta empresa con las sesiones fotográficas. Tres meses de fines de semana dedicados a hacer el máximo número de fotos posibles para progresar rápido. Durante este tiempo he dormido poco, porque las fotos se han de procesar y editar, y aprovechaba las tardes noches hasta el último momento.

70 sesiones de fotos y casi 30.000 disparos después, en julio de 2016,  dejé mi ultimo trabajo para centrarme en la fotografía. Poder ayudar a sentirse mejor a quien se pone delante de mi cámara, subirle su autoestima y demostrarle que nunca es tarde ni pronto para tener un buen recuerdo de ese instante personal, me da una satisfacción indescriptible. Además de hacer fotos cobrando, hago fotos por motivos solidarios. Nunca hay que olvidarse de los que más necesitan, porque de lo malo a lo bueno, se pasa bien. Pero de lo bueno a lo malo, no tanto.

Hoy, al finalizar 2016, ya he realizado 3 trabajos para la revista Interviu, un catalogo de ropa, una colección de perfumes, y otras 80 sesiones de fotos más. Además, estoy empezando a impartir talleres de iluminación, retoque y dirección de modelos. No quiero que lo que he aprendido sea solo para mí, me encanta ayudar a los demás y compartir. El 2017 se presenta lleno de retos, como la gira por ciudades españolas enseñando todo lo que me ha funcionado hasta ahora. Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Bilbao, Zaragoza, Mallorca, ya están en proyecto.

Más sobre mi en www.jose-rodriguez.es

Actualización 29-12-2016